#LectorasLentas2019: Objetivo 12
El #LectorasLentas2019 es un reto de lectura que consiste en 12 objetivos para completar un bingo de lecturas. Las bases completas están en los blogs de las creadoras: Stiby, de Sólo un capítulo más, en esta entrada; Katty, de La Pluma Azul de Katty, aquí, y finalmente Angy, de Perdida en mis mundos, en esta otra entrada. Es un reto de lectura con varios niveles de dificultad en sus objetivos, para retar un poco a la lectora (o al lector, ¡los hombres y la gente no-binaria también sois bien recibides!) sin resultar en un bingo demasiado descabellado en cuanto a su dificultad. Por eso, ¡he creado estas entradas para proporcionar recomendaciones basadas en cada objetivo!
En esta instancia, se trata del duodécimo objetivo: leer un libro en el que el arte tenga protagonismo (música, escritura, poesía, teatro, etc.). Al principio fui incapaz de pensar un solo libro que pudiera ajustarse, pero luego estuve mirando mis estanterías ¡y tenía un libro, de una autora, pendiente y que cumplía este reto! El libro es Todos somos villanos (If We Were Villains), de M.L. Rio.
If We Were Villains fue el debut de M.L. Rio, una estudiante de postgrado especializada en literatura, teatro y, especialmente, Shakespeare. Pese a que la obra aún carece de traducción al español, ha recibido muy buenas críticas y ha sido bastante alabada, y estaba en mi estantería desde hacía un año. Debería haberlo empezado antes, la verdad. La mejor noticia es que el 14 de enero de 2020 va a salir en español, de la mano de Umbriel Editores.
La historia se abre con la conversación inicial entre Oliver y el Detective Colborne, el momento decisivo en el que Oliver acepta revelar la historia. Y desde ahí, se nos empieza a desvelar una historia de emociones, de tragedias, de teatro. Siete amigos, Shakespeare y una muerte (in)esperada marcan esta historia de amor, venganzas, esfuerzos y pasiones. La narración es impecable, combinando a la perfección presente, pasado y pretérito perfecto, narrativa y teatro, Shakespeare y los 90.
El punto fuerte de esta novela, sin embargo, son los personajes: tan reales que quieres abrazarlos y tan rotos que temes que te corten. Y te cortan. Si bien estos jóvenes viven en un mundo completamente regido por las obras de Shakespeare, y respiran teatro, incapaces de separarse de los arquetipos que les han sido asignados en el escenario, todo personaje es mitad texto, mitad actor, y eso sigue siendo cierto de estos jóvenes actores que, si bien han sido influenciados por sus personajes, tienen multitud de circunstancias y elementos que les hacen trascender la página y parecer reales. Es precisamente por el maravilloso desarrollo de personajes, y los temas que se tratan a través de ellos y de sus relaciones, que considero que este libro es extremadamente recomendable y una de las mejores lecturas que he realizado en lo que llevo de año.
Si bien este libro es el que usé para completar mi pegatina, como se puede ver más abajo, hay muchísimas más recomendaciones muy intersantes para este objetivo. Para empezar, las opciones utilizadas por otras participantes: la jefa Angy usó Quien pierde paga, de Stephen King; la jefa Stiby y Esther Evans, Viajar en el tiempo es fácil... ¡si sabes cómo!, de Rubén Rodríguez Rísquez; Eurus, De Seúl al cielo, de Silvia Aliaga y Tatiana Marco; esther (de rumbo blog), Al otro lado del océano, de Tahereh Mafi; Fabiola, Daisy Jones & the Six, de Taylor Jenkins Reid; Jimena GG, El legado de Catherine Elliot, de Gemma Camblor y Esther Gili, y Mariana D., El libro vacío, de Josefina Vicens.
Otras recomendaciones podrían ser Hora de Brillar (On The Come Up), de Angie Thomas, que reseñé aquí; Corazón de Tinta, de Cornelia Funke, que reseñé aquí; Fangirl, de Rainbow Rowell; La ladrona de libros, de Markus Zusak, Matilda, de Roadl Dahl, o La historia interminable, de Michael Ende. Si bien he leído bastantes libros sobre libros, y rebuscando probablemente podría encontrar más, me he dado cuenta que parece más fácil para les autores escribir sobre literatura y libros que sobre otros tipos de arte, inclinando claramente la balanza para este objetivo.
Por ahora, esto es todo. ¡Espero que hayáis encontrado alguna idea para completar este reto en vuestras propias pegatinas!



























