Biblioteca
Buenas Trasties, después de unas vacaciones vuelvo a la carga y espero que no haya más hiatus.
Hoy os vengo a hablar de un lugar maravilloso para mi: la biblioteca de mi pueblo.
Vale, no es mío, ni siquiera he nacido aquí, pero me han acogido como si fuera de aquí y eso siempre se agradece.
He de decir que nunca había ido a una biblioteca pública porque nunca había necesitado ir a una. Ni siquiera para estudiar, porque en los colegios a los que fui tenían la suya propia.


