Manual de embarazo



No puedo poner la portada más grande, por que no se vería, pero es que me parece preciosa. Me atrajo un montón nada más ver el libro. Oh! y el libro es muy suave y da mucho gustito tocarlo...


Y si la sinopsis no pinta mal:

Elena es una ejecutiva triunfadora que está a punto de acceder al puesto de directora de cuentas en la importante empresa de Publicidad y Relaciones Públicas donde trabaja. Su embarazo trastoca todos sus planes y la lleva a cambiar el rumbo de una realidad que solo aparentemente tenía bajo control.

Y empiezo a leer con todas mis esperanzas puestas en la promesa de un thriller urbano, con blanqueo de capitales, BDSM, detectives... Y me encuentro con una mujer que se acaba de enterar que está embarazada... Y sigo buscando el thriller. 

A ver, si es cierto que tiene todo eso que promete, pero no me ha transmitido en ningún momento un ápice de emoción. 
La muchacha trabaja en una empresa que se dedica a la publicidad, y está a expensas de un ascenso y su embarazo lo complica un poco. ¿Es que acaso duda de tener a la criatura? No, ya que es buscado. Yo aquí estaba confusa, porque que yo sepa no hay ningún problema en quedarte embarazada y trabajar. Sigo leyendo y la cosa va avanzando y se ve que los jefes de la protagonista son bastante capullos, pero sigo sin entender que los directivos no les vaya a hacer gracia que la chica vaya a tener descendencia.

Hasta que llegamos a la página 30 (más o menos) y tiene una conversación con su jefe, en un restaurante en el que le dice que mira que está embarazada y él le dice que marrón, no me jodas que el puesto iba a ser para ti, bla, bla, bla. Y ahí pienso yo: este hombre tiene pinta de ser un capullo... ¡Unmomento! ¿95? ¿El personaje lleva unas gafas de 1995? Si que son pijazos que uno de ellos lleva unas gafas vintage de Rayban... ¡Unmomentovis! (vuelvo a leer la frase) "Ray ban Wayfarer negras, la última moda DE ESTE VERANO 1995"
Así que llevo leyendo 32 páginas, exactamente, hasta que me he enterado de que la novela está situada en el año 1995 y no en la actualidad, como yo ingenuamente creía. Así que ahora reimagina tu todo en tu cabeza, cambia vestuario, peinados, hombreras. Cierto es que me extrañó que la protagonista solo llamara a la gente mediante el teléfono fijo, pero pensé que en casa tendría una tarifa buenísima con internet, tele, fijo y movil; y en el trabajo pues tiene su fijo con sus extensiones y esas cosas. 
Pues no, resulta que todo ese tiempo era 1995. Y ahora ya cuadra lo de la mala leche del jefe y que ella esté preocupada por su puesto de trabajo. Es lo que tiene el contexto social y temporal, ayuda un poco a situar las cosas.

Y nos adentramos en el libro, y veo que los diálogos dan bastante vergüenza ajena en algunos momentos, intrascendentes en otros y lo más interesante (para mi) no lo cuenta, ni lo vive la protagonista. Lo mejor son los informes que le van pasando la agencia de detectives que contrata una vez que se da cuenta de que el mobing que le están haciendo en el trabajo no es normal y que hay algo más en la empresa que trabaja. Y tanto, están envueltos en una trama de blanqueo de dinero de manual. Y hay mafia china de por medio.

¿A que parece que encarrila con blanqueo de dinero y mafia china? Pues no. Ni un poco. ¡Por diox que se muere el jefazo de la empresa madre en Suiza en extrañas circunstancias y casi ni se inmutan! 

¿Por cierto os había dicho que era 1995? Por que una vez que te lo suelta la autora en la página 32, no deja de repetirlo, como si se hubiera dado cuenta de que es importante y que te acuerdes mucho de que es 1995. Cosa que no estaría mal si lo haces de manera sutil por que en la página 48 encontramos la frase demoledora de "¡Dime que has metido un paraguas en la maleta el viernes 14 de julio de 1995 y te hago un monumento,mami!. Esto dicho por la hermana de la protagonista cuando ellas tres (Elena, hermana y madre) se van de viaje exprés a París. Ese diálogo me pareció sonrojante.

Por no hablar de otro diálogo en el cual la protagonista está hablando con su madre y su hermana, y empiezan a hablar de su abuelo como si fuera un señor ajeno a la familia, o una farola. O peor, como si su propia madre no se acordase de las anécdotas vividas con su padre. Hilarante.

Y el empeño de que se nos haga ver que Elena es súper feminista y moderna, que todos son unos machistas. Es que es muy obvio, no hace falta que me lo estés diciendo a cada rato. Como lo de 1995, ya lo pillé, gracias.

Y son cositas que ves y que hacen que el libro se te haga cuesta arriba. 

Pero bueno, tampoco es que el libro haga demasiado hincapié en la parte del thriller, que lo intenta, pero está como de fondo mientras la protagonista pasa consulta con la ginecóloga y vemos como avanza su embarazo. 
Por que es eso lo que importa realmente, como enfrenta Elena la vida ante los nuevos retos que le ponen delante. Y como se aferra a su nonato para ir hacia delante.
Y su embarazo. Por que es lo único que avanza realmente. Porque excepto un hecho que ocurre en el libro, el resto sigue igual o peor. No se por que intuyo que va tener lugar una segunda parte.
Y me muerdo la lengua por no soltar un spoiler gordo.

El libro al final no me ha disgustado, creo que es peor que eso me ha parecido mediocre. Meh.
Eso si sus dos primeras páginas son preciosas.

El mejor resumen lo dejé en mi goodreads:

En realidad sería una estrella en su vertiente de thriller, pero como diario de una embarazada o manual de embarazo le doy dos estrellitas porque es demasiado personal lo de vivir un embarazo de esa manera. No todos los embarazos tienen de fondo una trama de blanqueo de dinero, mafias chinas y sadomasoquismo. 
¿A que suena interesante? Pues no. Es aburrido, los diálogos son poco inspirados y la protagonista de pasa de pava. Pero pava en todos los sentidos en el de ingenua y en el de ir de pija por la vida. 
Ah! que no se me olvide que es 1995. 

Un saludo,
Neswina



FICHA TÉCNICA

Título: Diario de diez lunas
Autora: Carmen Garijo
Género: Thriller  
Franja de edad: Adulto
Editorial: Suma de letras

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