Las 50 sombras...



Bueno...Bueno...Bueno...Aquí estamos. Ya me he terminado la saga. Y estoy ahora mismo un poco como inquieta. Y si, con ganas de MAS. 

Ya comenté en otra entrada mis opiniones sobre el primer libro, hoy me centraré en comentar el segundo y el tercero.


Intimidada por las peculiares prácticas eróticas y los oscuros secretos del atractivo y atormentado empresario Christian Grey, Anastasia Steele decide romper con él y embarcarse en una nueva carrera profesional en una editorial de Seattle.
Pero el deseo por Christian todavía domina cada uno de sus pensamientos, y cuando finalmente él le propone retomar su aventura, Ana no puede resistirse. Reanudan entonces su tórrida y sensual relación, pero mientras Christian lucha contra sus propios demonios del pasado, Ana debe enfrentarse a la ira y la envidia de las mujeres que la precedieron, y tomar la decisión más importante de su vida.

 Viendo como había acabado el anterior libro, no era un inicio prometedor. Es que el primero me dio pena como acabo, para ser francos.
Pero bueno, pronto se me iluminaron los ojos al leer el prologo. No me esperaba para nada ese inicio. Y si, hay cosas predecibles, pero hay alguna (que no voy a mencionar) que me sorprendieron. Y estoy hablando de sorpresas buenas. La historia se te hace corta, fácil de leer y quieres más mucho más. Y llegó el tercero.



Cuando la inexperta estudiante Anastasia Steele conoció al joven, seductor y exitoso empresario Christian Grey, nació entre ellos una sensual relación que cambió sus vidas para siempre. Sin embargo, desconcertada y llevada al límite por las peculiares prácticas eróticas de Christian, la joven lucha por conseguir un mayor compromiso por parte de Grey. Y Christian accede con tal de no perderla.
Ahora, Ana y Christian lo tienen todo: amor, pasión, intimidad, bienestar y un mundo de infinitas posibilidades. Pero cuando parece que la fuerza de su relación puede superar cualquier obstáculo, la fatalidad, el rencor y el destino se conjuran para hacer realidad los peores miedos de Ana.


Reconozco que el principio no me enganchó. Iba como a trompicones...Pero encarriló. Y vaya que si encarriló...Lo tiene todo.
Hubo partes  en las que quise matar a Christian (de hecho mucho. Quise matarlo mucho.), de acunar a Ana, de darle un achuchón a Mia, de darle una colleja a Elliot, de dar de guantazos a unos cuantos zorrones...Y ahí es cuando te das cuenta de que un libro te ha gustado mucho. Cuando vibras con un libro y lo sientes todo...

Punto y aparte es la parte final del libro, el epílogo. Quiero más de eso. Quiero más de Christian y Ana.
Y espero que sea pronto.

Y es que quizá no se pueda juzgar a estos libros por separado, sino en conjunto. Son un todo y me han encantado los tres. *

Y esta entrada quería dedicársela a una buena amiga que hoy cumple años, y está igual de fascinada que yo por esta trilogía:

Felicidades Paula, gracias por compartir comentarios e histerias con nuestro improvisado club de lectura.

*Esto va para ti, querida Kam ^^


COMENTARIOS

2 comentarios:

Soul. dijo...

Primero darte las gracias por la dedicatoria *3*
Y segundo, estoy de acuerdo contigo y si se pudiesen hacer spoilers haría muchos, MUCHOS. Quiero más epílogo, quiero mucho más y estoy segura que la autora también lo sabe. En el fondo todos queremos más de esta saga.

Neswina dijo...

He estado muy comedida en esta entrada, por que no quería soltar spoilers a diestro y siniestro. Que por ganas no será, pero hay que contenerse xD

Y si, queremos mucho más.

Back
to top